Sergi Pàmies. “La bicicleta estática”

Cuando menos es más

Si lo piensas es un artilugio tragicómico. Una bicicleta estática: pedalear y no moverse del sitio. Una metáfora realmente desoladora.

Sin embargo estos relatos resultan cualquier cosa menos estáticos. Son, más bien, un viaje inevitable y provocado. En su mayoría un viaje hacia atrás. Golpes del destino y su rueda dentada. Una mirada retrospectiva al pasado obligada por un hecho del presente. Y es que llegada cierta edad los recuerdos hacen girar la tierra en una rotación inversa; son nuestra personal manera de viajar en la máquina del tiempo.

Hablar de lugares y personas, reconocer el poder evocador de los objetos. Su propio lenguaje y significado. Viajar hacia atrás y recordar el mapa de la infancia. Construir nuestra autobiografía escribiendo la biografía de los demás. Alcanzar esa edad en la que mueren nuestros padres, vivir ese momento en el que vaciamos su casa y alimentamos nuestra memoria. Edad en la que nuestros hijos crecen, se marchan y se pierden los recuerdos compartidos en un piso de alquiler. Edad en la que podemos hablar del amor y el desamor, de la mujer de nuestra vida o de una separación sin palabras; un ya no te quiero del pasado; un presente, una oportunidad que dejar pasar por miedo a arriesgarnos.

Lugares que perdemos, personas que vuelven, objetos que hablan. Reencuentros, reconciliaciones, despedidas. Momentos en los que nos damos cuenta de que la vida se comporta como una tijera de podar o como una caja de zapatos; en los que mudamos de piel igual que los reptiles. Cómo sobrevivimos, cómo las cosas y los sentimientos permanecen y cambian. Ida y vuelta  Viento que hace girar la rueda.

Pàmies escribe para “los que buscamos en la realidad las historias que somos incapaces de inventar”. Y lo hace con un tono accesible, cercano y humano; íntimo, poético, familiar; desencantado, irónico, nostálgico pero vivo. Con un lenguaje aparentemente sencillo, pero mecánicamente perfecto; porque reconocemos las palabras, pero sorprende su capacidad para colocarlas en el lugar adecuado y preciso, aprovechar todo lo que son capaces de decir y expresar tácitamente. Y destaca también por su versatilidad, porque además de ese tono intimista y personal es capaz de cambiar de registro, disfrazarse y seguir siendo el mismo. Atreverse, arriesgarse con otras medidas y formas, diferentes puntos de vista, narrar en primera persona del singular, transformar a los hombres en animales de granja, ser el director de la obra teatral y hacernos partícipes de ella: espectadores y actores sin voz; desdoblarse, narrar un encuentro con uno mismo, meterse dentro, buscar y huir del vacío.

No recuerdo ahora haber encontrado tanto en un libro tan corto. Y no me refiero a la concentración literaria propia de los relatos cortos, como si estuviera hablando del suavizante concentrado o la comida liofilizada. Me refiero a que Pàmies es capaz de hacer realidad esa difícil pirueta de que menos es más.

“La bicicleta estática”. Sergi Pàmies. 125 páginas. Editorial Anagrama. Barcelona, 2011.

Anuncios

Un pensamiento en “Sergi Pàmies. “La bicicleta estática”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: