Ricardo Baroja. “Aventuras del submarino alemán U”

El personaje y la aventura

Me gustaría presumir y decir que de niño leí a Dumas, Verne, Salgari y Dafoe. Pero no es verdad. Mi infancia fue la de un niño que veía “Marco” y “Heidi” en la televisión y mis lecturas de entonces eran los tebeos: “Pulgarcito”, “Tío Vivo”, Asterix y, sobre todo, la colección de Disney “Dumbo” que mi padre nos compraba en el quiosco los domingos.

Mi primer encuentro con la literatura fue con Pío Baroja. Y mis primeras novelas de aventuras fueron las de Zalacaín; Shanti Andía y las otras tres que componen la tetralogía de “El mar”. Aventuras de marinos para un adolescente de secano. Después vino Avinareta y todas las de la serie “Memorias de un hombre de acción”.

No recuerdo cómo. Tal vez fue cuando me dio la fiebre por los bohemios y me leí los tres volúmenes de “La novela de un literato” de Cansinos Assens; tal vez fue otro barojiano, el doctor Rafael Núñez, o tal vez fue Julio Manso, de la librería Fomento, el que me puso en la pista de Ricardo. No recuerdo cómo o quién me dio su nombre. Lo que sí recuerdo es la primera novela que me compré: “Gente del 98. Arte, cine y ametralladora”, editada por Cátedra en 1989. Y que desde ese momento Ricardo me pareció un personaje realmente fascinante. Mucho más que su hermano Pío. Pintor, grabador y escritor. Alguien comparable a Gustavo de Maeztu o a José Gutiérrez Solana.

Y fascinado por esa “Gente del 98”me dediqué a ir buscando y adquiriendo sus libros: los editados por Caro Raggio, el volumen de sus obras selectas en Biblioteca Nueva, alguno más que conseguí en librerías de viejo y el maravilloso catálogo editado por el Museo de Bellas Artes de Bilbao: “Imagen y derrotero de Ricardo Baroja”, escrito por su sobrino Pío Caro Baroja en el que además de su detallada biografía se reúnen las tres facetas artísticas de Ricardo.

Por eso es una inmensa alegría que Ediciones 98 recupere y publique “Aventuras del submarino alemán U”. Una novela con ilustraciones de Ricardo que fue publicada por Caro Raggio en 1917 y que desde entonces “se había convertido en una obra maldita y caído en un injusto olvido”. Y ojalá esta publicación les anime a recuperar otras novelas de Ricardo Baroja publicadas bajo el pseudónimo J.G.N: “De tobillera a Cocotte”, “Fernanda” y “Fiebre de amor”;  o la novela “Estrafalarios” que se publicó por entregas en “El Bidasoa”.

En el prólogo de esta edición Pío Caro nos dice de él: “Ricardo por lo que hizo, por lo que no hizo ni quiso hacer, y por lo que hizo sin querer, bien podía ser un personaje novelesco”. “Además de su obra pictórica, literaria y sus aguafuertes están sus fantasías, sus veleidades científicas, sus inventos, sus dotes de conversador ameno, sus aventuras como marino, actor y revolucionario”. El personaje fascinante que descubrí por primera vez en aquella “Gente del98”. El fascinante personaje que merece la pena descubrir.

En “Aventuras del submarino alemán U” se narran las aventuras de un español que es recogido por un submarino alemán tras hundir este el pailebot italiano en el que regresaba a España. Aceptado en el buque alemán pasará en él tres meses recorriendo “más de mil millas marítimas” por el Mediterráneo y el Atlántico en plena Primera Guerra Mundial. Una temática, la de la Gran Guerra, prácticamente inaudita en nuestra literatura, de la que yo tan sólo conozco otro ejemplo: “La sirena rubia” de Francisco Camba.

No hay constancia de que Ricardo subiera nunca a un submarino, y, sin embargo, es capaz de reproducir su interior y su claustrofóbica vida a bordo; describir las sensaciones físicas y los olores; el mecanismo del periscopio, las comunicaciones, la ventilación y sus motores; su armamento y su forma de abordar y hundir otros buques; el episodio de un combate contra un hidroavión y su navegación por el peligroso Canal de La Mancha: “Entre los acantilados de Dover, en Inglaterra, y el de la Gris-Nez (la nariz gris), en Francia, no hay más que treinta y un kilómetros. Es un callejón de los mares tan transitado como la calle de Alcalá al desembocar en la Puerta del Sol”.

Supongo que para escribirla Ricardo se serviría de la información que leería en periódicos, de su curiosidad por la mecánica y su experiencia marinera. Tal y como Pío Caro nos dice en el prólogo: “Es interesante en cuanto que es muestra de las aficiones técnicas y mecánicas del autor, muy ligadas esta vez a otro tema que sería apasionante para él: el mar”. “Ricardo fue un piloto de altura frustrado que navego algo por el Mediterráneo e inventó el estabilizador de vuelo que enseño a su amigo Juan de La Cierva”.

Submarino que curiosamente apareció unos años antes, en 1901, en la novela de Pío Baroja “Aventuras, inventos y mixtificaciones de Silvestre Paradox”, cuando en su capítulo VIII Paradox y Diz de la Iglesia construyen un pequeño submarino que prueban en un estanque de la Moncloa con un ratoncillo a bordo. Y en el que en la edición de 1973 aparece una ilustración de Julio Caro Baroja.

“Aventuras del submarino alemán U” es, narrativamente, de estilo innegablemente “Baroja”, es decir, de escaso o nulo lirismo.“Así pues, relataré la estupenda contienda con estilo de periodista. Ya me contentaría con escribir la narración de este combate como un revistero de toros hace la reseña de la corrida”. Pero es, sin duda, una original aventura; es recuperar un libro perdido; es recuperar a Ricardo, el personaje fascinante.

Sí, en mi niñez, no leí a Dumas ni a Verne ni a Salgari ni a Dafoe. Conocí a Zalacaín, a Shanti Andía, a Juan Van Halen, las aventuras de marinos y las “memorias de un hombre de acción” en mi juventud. Y a Ricardo Baroja, escritor, pintor y grabador, con más de veinte años. Mis hijos hoy pasan su niñez con la televisión y los videojuegos, viven sus aventuras en un mundo virtual, lejos de libros como éste. Y, sin embargo, yo los guardo esperando que un día pueda presentárselos, los conozcan y se hagan aventureros con ellos; suban a la nao Capitana, se hagan coleccionistas de relámpagos, busquen el dorado y conozcan bienandanzas y fortunas de dos hermanos piratas.

Ricardo Baroja. “Aventuras del submarino alemán U”. 130 páginas. Ediciones 98. Madrid, 2010.

http://ediciones98.com/

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3 pensamientos en “Ricardo Baroja. “Aventuras del submarino alemán U”

    • No sé si es una batalla perdida, tampoco pretendo obligarlos a nada, en casa de mis padres no había libros, y ahora en la mía los que tengo me parecen pocos. Yo cuando miro los míos veo pasado, presente y futuro. Ellos no sé lo que verán dentro de unos años; tal vez el libro en papel sea pasado. Pero conmigo que no cuenten para enterrarlo.
      Gracias, Susana.
      Un abrazo

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